Los cimientos son la base de cualquier edificio, y su calidad determina la durabilidad de toda la estructura. Un encofrado bien seleccionado e instalado es fundamental para crear unos cimientos sólidos y fiables. Los constructores experimentados saben que escatimar en el encofrado puede acarrear graves problemas a largo plazo. A continuación, le ofrecemos algunos consejos prácticos para elegir el encofrado adecuado para los cimientos.
Determinar el tipo de cimentación y sus dimensiones.
El primer paso es comprender qué tipo de cimentación se va a construir:
- Cimentación corrida: La más común, adecuada para la mayoría de los edificios.
- Cimentación de losa: Una losa sólida que cubre toda la superficie del edificio y que requiere grandes volúmenes de hormigón.
- Cimentación sobre columnas (pilotes): Se utiliza para edificios ligeros o sobre suelos blandos; se necesita encofrado para la celosía y las cabezas de los pilotes.
Las dimensiones (altura, anchura, longitud) y la configuración de la cimentación influyen directamente en la elección del encofrado. Cuanto mayor y más compleja sea la cimentación, más duradero y flexible será el sistema de encofrado.
Considere el presupuesto del proyecto.
El costo del encofrado puede representar una parte significativa del presupuesto. Sus principales opciones son:
Alquiler de encofradosRentable para proyectos puntuales o pequeños donde la compra resulta poco práctica. Permite el uso de sistemas profesionales sin una gran inversión inicial.
Adquisición de encofrados: Justificada para empresas que realizan habitualmente trabajos monolíticos o para promotores privados que planifican varios proyectos.
Bricolaje: La opción más económica para cimientos pequeños (por ejemplo, con tablones o contrachapado). Requiere tiempo y habilidad, y no siempre garantiza una geometría perfecta, pero puede ser suficiente para dependencias o saunas.
3. Material de encofrado: ¿cuál elegir?
Encofrados de madera (tablas, contrachapado):
- Tableros: La opción más económica para construcciones a medida. Necesitará tableros lisos, con o sin cantos, de 25 a 50 mm de espesor. Lo fundamental es asegurar un ajuste perfecto para evitar filtraciones de hormigón y una buena rigidez con soportes y anclajes.
- Contrachapado laminado: Una opción más cara, pero de mucha mayor calidad. Ofrece una superficie lisa, es reutilizable y muy duradera. Requiere un marco de madera o perfiles metálicos.
- Un consejo práctico: para encofrados de madera, utilice tornillos en lugar de clavos; esto facilitará el desmontaje. Lubrique la superficie interior con aceite usado o un desmoldante especial para evitar que el hormigón se adhiera.
Encofrados metálicos (paneles de acero y aluminio):
- Ventajas: Alta resistencia, durabilidad, reutilizable, geometría ideal, superficie de hormigón lisa.
- Desventajas: Alto costo de compra o alquiler, requiere el uso de equipos de elevación (para paneles grandes).
- Consejo práctico: Ideal para cimentaciones grandes y críticas, así como para construcciones comerciales donde la rapidez y la calidad son importantes.
Encofrado permanente (EPS, bloques de hormigón de poliestireno expandido):
- Ventajas: Sirve tanto de encofrado como de aislamiento. Acelera el proceso de construcción y proporciona aislamiento térmico a los cimientos.
- Desventajas: Mayor coste, no siempre apto para todo tipo de suelo, requiere el cumplimiento de la tecnología de instalación.
Consejo práctico: Es una excelente opción para viviendas energéticamente eficientes, pero asegúrese de que sea adecuada para las cargas y la geología del terreno.
4. Rigidez y resistencia del encofrado
La cimentación consiste en un gran volumen de hormigón, lo que genera una enorme presión sobre los muros de encofrado.
- Asegúrese de utilizar un número suficiente de tirantes, soportes y puntales. Esto es fundamental para el encofrado de madera. La separación entre puntales para encofrados de madera hechos con tablones suele ser de 0,8 a 1 metro.
- Tenga en cuenta la altura de vertido: cuanto más alta sea la cimentación, mayor será la presión. Puede ser necesario verter el hormigón por capas o utilizar un encofrado más resistente.
- Evite una cimentación demasiado voluminosa: si el encofrado no es lo suficientemente rígido, la presión del hormigón puede desplazarlo, lo que resulta en una cimentación irregular. Esto es difícil de corregir y puede afectar la calidad de los muros.
5. Precisión y ajuste
- Utilice un nivel y una cinta métrica en cada etapa de la construcción. Los cimientos deben estar perfectamente nivelados y tener las dimensiones geométricas correctas. Cualquier desviación en esta etapa generará problemas al levantar los muros.
- Asegúrese de que las juntas estén bien selladas. La lechada de cemento no debe salirse del encofrado, ya que esto debilita el hormigón, reduce su resistencia y perjudica su aspecto. Para encofrados de madera, puede usar una lámina de polietileno o sellar las grietas con arcilla.
6. Facilidad de instalación y desmontaje
- Elija un sistema que sea relativamente fácil de ensamblar y desensamblar. Esto es especialmente importante para los desarrolladores independientes.
- Al diseñar el encofrado, tenga en cuenta cómo lo retirará sin dañar el hormigón fresco.
Conclusión
Elección encofrado para los cimientos — Se trata de un equilibrio entre costo, calidad, rapidez y recursos disponibles. No escatime en materiales ni en el refuerzo del encofrado. Es mejor invertir un poco más de tiempo y dinero en esta etapa que enfrentarse a reparaciones costosas o problemas con la resistencia general del edificio más adelante.
Recuerde: un encofrado bien preparado es clave para una base sólida y duradera.




