
Los suelos radiantes por infrarrojos son una excelente alternativa a los sistemas hidráulicos y de cable. Funcionan con electricidad, y el coste de la misma es su principal inconveniente. Sin embargo, cabe destacar que, en comparación con los suelos radiantes eléctricos por cable, son considerablemente más económicos.
El nivel de costes asociados al funcionamiento de los suelos de película está influenciado por la superficie de la sala climatizada y la potencia del aparato. Descubre cómo seleccionar la potencia de los diferentes tipos de calefacción por suelo radiante (agua, eléctrica).Por lo tanto, es importante calcular correctamente el rendimiento de un suelo infrarrojo para una superficie específica.
Además, existen métodos que pueden reducir los costos de energía: un aislamiento térmico de alta calidad de la habitación y la instalación del termostato adecuado con un programa especial.
- Consumo con encendido continuo
- Consumo mediante termostatos
- Formas de reducir el consumo de electricidad
- Selección de potencia
- Aislamiento de las instalaciones
- Puertas y ventanas
- Utilizando termostatos programables
- Zonificación del espacio
- Recubrimiento de piso
- Deshabilitar el sistema e impedir que se ejecute innecesariamente.
- Consumo de energía por 1 m2 dependiendo del recubrimiento
- Calculemos el consumo eléctrico de una habitación.
- Ejemplo de cálculo del consumo de energía
- ¿Qué sistemas de suelo radiante son los más eficientes energéticamente?
- videotutoriales
Consumo con encendido continuo
El funcionamiento de un suelo radiante de película sin termostato es peligroso.
Al fin y al cabo, hacer funcionar el dispositivo sin este componente puede provocar no solo un fallo del sistema, sino también daños en el revestimiento del suelo.
En este modo, el consumo de energía del suelo es de 0,22 kW/h. Durante 30 días de funcionamiento continuo, el consumo de energía será 158,4 kW/m2 o 533,8 rublos/m².
Consumo mediante termostatos

Instalar un termostato puede reducir el consumo energético de los suelos infrarrojos entre un 30 % y un 40 % aproximadamente. Sin él, la superficie se calentará en exceso, lo que disminuirá la comodidad del suelo.
La función principal del termostato es controlar el nivel de calefacción de la superficie del suelo acabado y, si es necesario, encender y apagar el suministro eléctrico.
Existen dos tipos de termostatos: mecánicos, diseñados para funcionar en suelos durante no más de 12 horas al día, y automáticos. Los dispositivos automáticos se pueden programar para controlar los modos de calefacción y también para controlar el propio aparato.
El principio de funcionamiento de un termostato es sencillo: cuando el dispositivo detecta cambios de temperatura, corta el suministro eléctrico o lo restablece cuando la temperatura desciende por debajo del nivel establecido.
Formas de reducir el consumo de electricidad
Para reducir el consumo energético de la calefacción por suelo radiante infrarroja, se deben tener en cuenta varios aspectos al construir el sistema.
Selección de potencia
Para garantizar una temperatura confortable en un apartamento, se requiere una lámina con una potencia calorífica de 150 W/m². Si el suelo es la principal fuente de calor, se puede instalar un producto de 220 W.
Se recomienda instalar suelos infrarrojos únicamente en zonas donde se requiera calefacción. Es imprescindible seguir estrictamente las instrucciones de instalación. La lámina debe cubrir aproximadamente el 70 % de la superficie total.
¡Para su información! En las casas de campo, las plantas bajas y los balcones requieren una lámina continua de carbono con una capa especial resistente a la humedad.
Aislamiento de las instalaciones

El aislamiento térmico, o la reducción de la pérdida de calor, desempeña un papel fundamental en el ahorro de energía. Si una habitación está mal aislada, el calor se escapará por las grietas. Para mantener la temperatura deseada, los ciclos de calefacción por suelo radiante serán más largos, lo que aumentará los costes energéticos.
Un buen aislamiento, no solo del suelo, sino también de las paredes y el techo, ayudará a prevenir la pérdida de calor, ya que aproximadamente el 20 % del calor se pierde a través de estas zonas. Lo ideal es aislar el techo con dos capas de lana de basalto y las paredes con material aislante y ladrillos adicionales.
Para evitar la pérdida de calor a través de los suelos, además de colocar material aislante térmico, una capa adicional de mortero de hormigón sería una buena opción. Como aislante para suelos El polietileno espumado con una capa reflectante es adecuado.
¡Atención! La presencia de una capa reflectante metalizada permite un ahorro energético de hasta un 40%, ya que dirige el calor hacia arriba e impide que se escape a través de las vigas del suelo.
Y teniendo en cuenta que las tarifas de electricidad son bastante altas hoy en día, esto supondrá un ahorro significativo para el presupuesto familiar al evitar gastos innecesarios.
Puertas y ventanas
Las puertas y ventanas deben instalarse y cerrarse herméticamente para evitar que el aire caliente se escape a través de ellas.
Si no se cumplen estas condiciones, se disipará la mitad del calor y el dispositivo tendrá que funcionar durante más tiempo, lo que generará costes adicionales.
Utilizando termostatos programables
Instalando un termostato programable en cada habitación, podrá reducir significativamente el consumo energético de su sistema de calefacción por suelo radiante de película. Esto le permitirá ajustar la temperatura según el uso, las características y la estación del año de cada habitación.
A diferencia de un termostato convencional, que se apaga al alcanzar la temperatura deseada y se enciende cuando el suelo se enfría, un termostato programable puede regular la calefacción según un horario preestablecido o apagarla por completo. El uso de un termostato programable permite ahorrar hasta un 30 % en electricidad.
Zonificación del espacio
La zonificación del espacio ayudará a reducir el consumo de energía, especialmente con termostatos programables y opciones de calefacción alternas. Además, no es necesario instalar láminas aislantes debajo de los muebles pesados; eso solo supone un gasto innecesario.
Recubrimiento de piso
Dado que la lámina infrarroja tiene un grosor reducido, se puede instalar debajo de cualquier revestimiento de suelo.
Al elegir un producto para pisos de película cálida, debe considerar: que los diferentes revestimientos tienen diferentes grados de aislamiento térmico. El nivel de conductividad térmica afecta la potencia del dispositivo requerida para una determinada “tarta”.
Deshabilitar el sistema e impedir que se ejecute innecesariamente.
Otra forma de reducir los costos de energía es apagar el sistema cuando la casa esté desocupada. Sin embargo, esta opción solo es viable si el suelo radiante actúa como fuente de calor complementaria.
Si el aparato es el sistema principal de calefacción, apagarlo no es recomendable, ya que la habitación se enfriará y recalentarla requerirá aproximadamente la misma cantidad de energía que se ahorrará al apagarlo.
¡Atención! Reducir la calefacción de la habitación tan solo 1 grado disminuirá sus costos en un 5%.
Siguiendo estas reglas, podrá reducir significativamente sus costos de energía sin afectar la comodidad de su hogar.
Consumo de energía por 1 m2 dependiendo del recubrimiento

Como se mencionó anteriormente, la potencia de salida de la unidad se ve afectada por la conductividad térmica del suelo, lo que significa que diferentes productos requieren diferentes niveles de calefacción. Si se instala un suelo de linóleo o PVC, basta con un sistema de calefacción de baja potencia, de no más de 100–130 W/m².
Si la habitación tiene suelos de madera, la potencia de la calefacción radiante por suelo radiante basada en película por metro cuadrado aumenta proporcionalmente al grosor de las tablas, ya que la madera tiene una baja conductividad térmica.
No se recomienda instalar suelos infrarrojos debajo de baldosas, ya que el adhesivo o la capa de mortero no se adherirán lo suficientemente bien a la base, lo que provocará grietas en la superficie.
Calculemos el consumo eléctrico de una habitación.
Para calcular cuánta electricidad consume un suelo radiante por infrarrojos, es necesario tener en cuenta su modificación y su finalidad: si la unidad será la fuente de calefacción principal o secundaria.
El consumo promedio oscila entre 150 y 220 W. Si la película es la fuente de calor principal, el consumo es de 150 a 200 W/m², y si es una fuente adicional, de 100 a 160 W/m². El consumo estimado es de 2,5 W por hora, pero el consumo real es mucho menor. Se puede instalar una unidad de control específica para reducir este consumo. Esta unidad calienta zonas individuales de la habitación de forma secuencial, reduciendo la potencia del suelo radiante a la tercera parte.
El indicador de coste energético varía de:
- tipo de sistema: primario o secundario;
- potencia del suelo;
- temperatura del aire exterior;
- grado de aislamiento de la habitación;
- la presencia de un termostato;
- instalación correcta;
- número de ventanas.
Por lo tanto, es imposible calcular con un 100% de precisión cuánta electricidad consume un sistema de calefacción por suelo radiante basado en películas.
Ejemplo de cálculo del consumo de energía
Antes de comenzar el cálculo, es necesario calcular la superficie de la habitación, determinar la temperatura deseada y calcular el coeficiente de pérdida de calor, que se multiplica por la potencia por metro cuadrado.

Calculemos el consumo energético utilizando como ejemplo una habitación con una superficie total de 60 m². Sin contar los muebles, la superficie de la habitación sería de 40 m².
La pérdida de calor en 60 m2 será igual a 30 vatios por m2, o 0,03 kW.
0,03 x 60 = 1,8 kW por hora: esta es la cantidad de energía que se pierde por hora.
Para compensar estas pérdidas y crear un ambiente confortable en la habitación, se necesitarían 0,2 kW o 2 kW adicionales de energía. Esta es la potencia necesaria para un suelo de película sin termostato.
Si planea instalar un suelo con termostato, la potencia de 1 metro cuadrado debe ser igual a 2000/40 = 50 W/m2.
Al instalar un termostato programable, se requiere una lámina más potente (80 W/m²). Con este dispositivo, el suelo radiante funcionará con la mitad de consumo energético. Aun así, el apartamento mantendrá una temperatura confortable y el consumo de energía será bajo: solo 0,8 kW/h en lugar de 1,8.
Es decir, 0,8 x 24 = 19 kW, y el consumo energético mensual del sistema de calefacción por suelo radiante mediante película será de aproximadamente 600 kW. Esto supone que el suelo radiante infrarrojo es la principal fuente de calefacción.
Para determinar los costos en términos monetarios, debe utilizar una fórmula simple: multiplique 600 kW por el costo de 1 kW.
¡Atención! Los expertos recomiendan calcular el consumo energético de un suelo radiante infrarrojo con una reserva. El tamaño de esta reserva depende del tipo de habitación y de las condiciones climáticas.
¿Qué sistemas de suelo radiante son los más eficientes energéticamente?
Existen los siguientes tipos de suelo radiante: por agua y eléctrico; estos últimos, a su vez, se subdividen en por cable e infrarrojos.
Los calentadores de agua se conectan al sistema de calefacción central (si está permitido) o a una caldera especialmente equipada. La caldera calienta el agua mediante electricidad, que es bastante cara, o gas, que es la opción más económica.
Si comparamos los sistemas eléctricos en términos de consumo de energía, se ve así.
| Tipo de calefacción por suelo radiante | Nivel de eficiencia energética | Ahorro de energía |
| Cable, tienen un elemento calefactor - cable | 68% | 58% |
| Infrarrojo - película con placas de carbono | 82% | 87% |
Según esta tabla, podemos concluir que los suelos eléctricos infrarrojos son los más eficientes energéticamente. La película se calienta rápidamente y retiene el calor durante mucho tiempo. Además, el calor no se desperdicia calentando el aire, sino que se transfiere directamente a los objetos y a las personas.
¡Atención! Cualquier sistema de calefacción solo consume mucha energía durante la fase inicial de calentamiento; posteriormente, solo utiliza energía para mantener la temperatura programada, por lo que el consumo será bajo.
Cabe destacar que, además de ahorrar energía, el diseño infrarrojo ioniza el aire y elimina los olores desagradables. Asimismo, el suelo laminado no reseca el aire ni afecta su humedad.
Calculando correctamente la potencia y la pérdida de calor del suelo radiante infrarrojo e instalando un termostato, podrá lograr fácilmente las condiciones de confort deseadas en su apartamento. Además, el sistema será energéticamente eficiente, con costes de funcionamiento mínimos.



